viernes, 17 de abril de 2015

Este cuatrimestre no lloro

Este cuatrimestre no lloro ( ¿he dicho ya que soy una mentirosa compulsiva?) pero devoro como una hembra de hipopótamo embarazada ( y abstenerse a aventurar similitudes de ningún tipo) Pá ha llenado la despensa de tabletas de chocolate con almendras, ositos de gominola, cacahuetes pelados, altramuces, nubes de algodón y snacks de hasta diez clases diferentes. Yo estudio y como, hago descansos y como, leo y como, miro por la ventana y como, salgo a pasear y como...

Definitivamente mi falda nueva no va a caberme para Marzo, así que he decidido estrenarla en el examen de Fisiología Vegetal, aunque no vaya a servirme para nada porque mi profesora es mujer y además sospecho que está enamorada de Neo, que ha sido mi compañero de prácticas durante toda la asignatura; al menos, ha actuado todo este tiempo en el laboratorio como si yo no existiera, y eso que Neo y yo montamos un buen numerito en la última práctica.

Hablando de Neo, exijo a los lectores de este blog que me premien por mi sagacidad, mi perspicacia y mis dotes como adivina, que no tienen precio ( hasta que comience a cobrar, claro) Sí, a lo que me refiero es a que se me confirmaron las sospechas que tenía acerca de Neo y una de mis amigas, aunque es una pena que haya tenido que enterarme por boca del primero. Me queda el consuelo de que mi vida continúa pareciendo una absurda película de Woody Allen y por si yo no fuera bastante rarita de por mí, la gente se empeña en involucrarme en situaciones rocambolescas. Porque prometo que algunas de las escenas que he vivido desde que ingresé en la Universidad, han sido de comedia grotesca, ¡y yo que creía que los de Ciencia éramos los sensatos e inteligentes ingenieros e investigadores del futuro! Si el mundo de mañana depende de nosotros ante una catástrofe nuclear, espero que todos tengáis vuestras oraciones bien aprendidas y un búnker debajo de la cama.

No hay comentarios:

Publicar un comentario